Potencia contratada: cómo saber si te sobra o te falta y cómo cambiarla
Qué es la potencia contratada, cómo verla en tu factura, las señales de que se te ha quedado corta y cuándo el cambio exige un boletín eléctrico.
Actualizado el 2026-08-26
Es una de las pocas partidas de la factura de la luz que pagas entera aunque no enciendas nada en todo el mes. Y es también de las pocas que puedes cambiar tú.
Qué estás pagando exactamente
La potencia contratada es el máximo que puedes consumir a la vez, medido en kilovatios. No es cuánta luz gastas: es cuánta puedes gastar simultáneamente.
Se paga por el término de potencia, un importe fijo al mes que depende solo de los kW contratados. Si te sobra potencia, estás pagando una capacidad que no usas todos los meses del año.
En tu factura aparece como «potencia contratada» o «potencia facturada», en kW. Los escalones más comunes en vivienda son 3,45 kW, 4,6 kW y 5,75 kW.
Las señales de que se te ha quedado corta
El síntoma es siempre el mismo y es inconfundible: salta el interruptor general cuando juntas varios aparatos, y vuelve a subir sin problema.
Los combos clásicos son horno más vitrocerámica, termo más lavadora, o cualquier cosa más un secador. Si te pasa siempre con la misma combinación y nunca con un aparato solo, no tienes una avería: tienes poca potencia.
Ojo con no confundirlo. Si lo que salta es el diferencial —el grande, con botón de test— y se va toda la casa sin que hayas enchufado nada especial, eso no es potencia, es una fuga, y se busca de otra forma. Lo explicamos en la guía sobre por qué salta el diferencial.
Las señales de que te sobra
Si nunca te ha saltado nada, ni siquiera en Navidad con la casa llena y el horno puesto, es probable que puedas bajar un escalón. Es el caso frecuente en viviendas donde se contrató potencia pensando en calefacción eléctrica que luego no se instaló, o en pisos que en su día tuvieron un uso distinto.
Antes de bajar, haz la prueba mental del peor momento del año, no la del día normal: la potencia hay que dimensionarla para el pico, no para la media.
Cómo se cambia
El cambio lo pides a tu comercializadora, no a la distribuidora. Es un trámite telefónico o telemático y no hace falta que venga nadie a casa, siempre que el cambio esté dentro de lo que admite tu instalación.
Ten a mano el CUPS, ese código largo que empieza por ES y aparece en tu factura. Es lo que identifica tu punto de suministro.
Dos cosas que conviene saber antes: solo puedes cambiar la potencia una vez cada doce meses salvo excepciones, y bajar y volver a subir tiene coste, así que no es una decisión para probar.
Cuándo te van a pedir boletín
Aquí está la parte que sorprende a mucha gente. Tu boletín eléctrico recoge la potencia máxima admisible de tu instalación. Mientras te muevas por debajo de esa cifra, el cambio es puro trámite administrativo.
Si quieres subir por encima de lo que dice tu boletín, hace falta uno nuevo. Y ese certificado solo lo firma un instalador autorizado, y solo si la instalación lo aguanta de verdad.
Ese es el orden real que ahorra dinero: primero comprobar qué admite tu instalación, después adecuarla si hace falta, y solo entonces contratar la potencia. Hacerlo al revés —contratar y descubrir después que el cuadro no da— es la forma más cara de llegar al mismo sitio.
Si alguien te ofrece «subirte la potencia» sin pisar tu casa y sin ver el cuadro, te está vendiendo el trámite administrativo, no la parte que cuesta dinero.
El caso que más se repite ahora
La bomba de calor y la aerotermia. La instalación de climatización sale más barata que adecuar la instalación eléctrica para poder enchufarla, y eso se descubre casi siempre después de haber pagado el equipo.
Lo mismo con el cargador de coche eléctrico: un punto de recarga doméstico necesita su propio circuito y, en muchos casos, más potencia de la contratada.
Antes de comprar cualquiera de las dos cosas, la pregunta correcta no es cuánto cuesta el aparato. Es qué potencia admite tu derivación individual.
¿No sabes qué potencia admite tu instalación? Se comprueba en una visita, a la vez que te dan presupuesto. Dinos dónde estás y te ponemos en contacto con un instalador autorizado de tu zona.