Cuadro eléctrico: qué lleva dentro y qué significa cada interruptor
Las partes del cuadro eléctrico de una vivienda: IGA, diferencial y magnetotérmicos. Qué protege cada uno, cómo leer el esquema y cuándo hay que sustituirlo.
Actualizado el 2026-08-26
Casi todo el mundo abre el cuadro solo cuando se ha ido la luz, con prisa y sin saber qué está mirando. Diez minutos leyendo esto te ahorran la mitad de las llamadas de urgencia.
Qué hay dentro, de izquierda a derecha
Un cuadro de vivienda estándar lleva tres tipos de interruptor, y cada uno protege una cosa distinta.
El IGA (interruptor general automático). El primero de la fila. Corta toda la casa de golpe y es el que bajas cuando quieres trabajar sin tensión. Su tamaño lo marca la potencia que tengas contratada.
El diferencial. El más ancho, y el único que tiene un botón de test. Protege a las personas, no a la instalación: salta cuando detecta que se está escapando corriente hacia tierra, normalmente por humedad o por un aislamiento estropeado. Cuando salta, se va la luz de toda la vivienda.
Los magnetotérmicos (PIA). Los pequeños de la derecha, uno por circuito. Protegen a la instalación, no a ti: saltan por sobrecarga —demasiados aparatos en el mismo circuito— o por cortocircuito. Cuando salta uno, se va solo su zona.
De ahí sale la regla de diagnóstico más útil que existe: si se va toda la casa, mira el diferencial; si se va solo la cocina, mira el magnetotérmico de la cocina.
El esquema típico de una vivienda
En una vivienda con el grado de electrificación básico, los circuitos suelen ser cinco, y cada uno lleva su propio magnetotérmico:
- Iluminación — todos los puntos de luz
- Tomas de uso general — los enchufes de las habitaciones
- Cocina y horno — el circuito de más consumo de la casa
- Lavadora, lavavajillas y termo — habitualmente compartido
- Tomas de baños y cocina — los enchufes de las zonas húmedas
Si tu vivienda tiene aire acondicionado, secadora o punto de recarga de coche eléctrico, cada uno debería ir por su propio circuito y no colgado de otro.
Merece la pena etiquetar cada magnetotérmico con lo que alimenta. Se hace una vez, cuesta un rotulador y el día que se vaya la luz de una zona sabrás cuál bajar sin ir probando a ciegas.
Cómo saber que tu cuadro se ha quedado viejo
No hace falta ser electricista para reconocer estas señales:
- Fusibles de porcelana o de rosca en vez de interruptores. Es un cuadro anterior a la normativa actual.
- No hay ningún interruptor con botón de test. Si no hay diferencial, no hay protección de personas.
- Solo uno o dos magnetotérmicos para toda la casa. Significa que todo cuelga del mismo circuito.
- El cuadro está templado al tacto, o alguna zona ha amarilleado. Eso es calor donde no debería haberlo, y es motivo de revisión inmediata.
- Salta algo cada dos por tres aunque no hayas cambiado nada de sitio.
Cuándo hay que sustituirlo y qué cuesta
Sustituir el cuadro completo se mueve entre 350 y 800 € según cuántos circuitos lleve y si hay que rehacer parte del cableado. Puedes ver el desglose junto al resto de trabajos en la página de precios.
La sustitución del cuadro suele venir acompañada de boletín, porque en la práctica se está adecuando la instalación. Si el motivo por el que lo cambias es dar de alta la luz o subir potencia, ese certificado lo vas a necesitar igualmente.
Dos cosas que no debes hacer
No sustituyas un diferencial que salta por uno de más amperios para que deje de saltar. El diferencial no salta por capricho: salta porque hay una fuga. Ponerle uno mayor es apagar la alarma en lugar de apagar el fuego.
No lo tapes con nada que impida abrirlo. Es habitual querer disimular el cuadro con un cuadro decorativo o un mueble, y se entiende, pero tiene que quedar accesible y ventilado: el día que haya que bajar el general, va a ser con prisa.
¿Tu cuadro tiene alguna de las señales de arriba? Un instalador autorizado te dice en una visita si hay que sustituirlo o basta con adecuarlo. Cuéntanos dónde estás y te ponemos en contacto con uno de tu zona.